Dinamita. 2024
Y al final ¿qué nos queda? Mi abuelo antes de morir y bajo los efectos de la morfina, vio pasar su vida por delante como si se tratara de una película. Lo cierto es que esto es un efecto normal en el cerebro ante esta situación y nos revela algo: lo visual es infinitamente más importante para la vida de una persona con la capacidad de la vista que cualquier otro sentido. Durante este proceso, como si de una obra de teatro se tratara, vio en su cabeza a sus nietos representar la historia de su vida, disfrazados, frente a él. Y a pesar de que se quejaba de que había muchos fallos e incongruencias que no habíamos entendido, al final, cuando empezaba a desear ese ansiado THE END con el que se iría el dolor, lo vitorearon todos los asistentes con flores amarillas que destacaban sobre el tapete verde del fondo.
Este proyecto, de naturaleza muy variada, trabaja la idea de la muerte y su posterior duelo desde la perspectiva cultural. ¿Podemos enfrentarnos a un nuevo panorama, dónde, respetando la tradición aprendida, la pongamos en duda y pensemos en otras posibilidades? ¿siguen realmente siendo necesarias las instituciones arte?
Mi abuelo, que era pintor además de muchas otras cosas, seguramente nunca se habría hecho esta pregunta.